domingo, 1 de diciembre de 2024

La campana de cristal se ha roto

 La oscuridad regresa espesa, 

Se pasea ondulante,

buscando donde cobijarse,

se acerca a mi, me mira,

sin tener ojos,

la dejo permanecer muda.


Soy una idea inconclusa, 

un pensamiento furtivo que se evapora en el atardecer de verano,

al caer el manto de la noche,

con su peso negro, 

volviendo las cicatrices visibles, 

expuestas a los transeúntes impávidos cargados de monotonía.


La campana de cristal se ha roto en trozos pequeños que se convierten en lágrimas  repartidas por la habitación 

que aún emana desesperación.


Algunas veces no soy tangible,

¿Acaso está mal que lo diga?

¿Debiera ser un secreto? 

Pero qué significa ser intangible. 


viernes, 1 de abril de 2022

April´s Fool

 Este primer día de abril, me encuentro me encuentro a mi mism@ siendo una calculadora que resta en series de 10. Las matemáticas nunca han sido mi fuerte. 

Quiero escribir y mi mente se queda en silencio, cosa extraña porque siempre estoy desbordando pensamientos, al parecer, cuando deseas atraparlos, se esfuman. De todas maneras he decidido obligar a mi cabezita a unir primero, dos ideas, luego tres y así continuar el juego hasta hilar un tejido impregnado de mis entrañas. 

Tal vez convierta este trenzado en un regio sweater para el invierno, cubriéndome del frío con mis propias ideas que componen este texto. 

Finalmente no estoy diciendo nada. ¿Y qué debiera estar diciendo?. Me preguntó. Te pregunto, Nos preguntamos. Os preguntáis.

La verdad, nada más que la verdad. Pon tu mano sobre esa biblia que guardas en el cajón del escritorio y comienza a cantar.





miércoles, 29 de abril de 2020



Im the king of my kingdom
far far far away
where the clouds are whiter than a pearl,
where there is no Covid
and we all can gather together in freedom,
where childrens are running in the park
where friends are sharing a coffee.
sadly, my kingdom is inside my head.

Antes solía escribir mucho.

Se me habrá secado la mente?
¿habré agotado todas mis ideas?
¿cómo siembras nuevamente en una mente erosionada por el paso del tiempo?
Tal vez sólo tengo que eliminar el ruido infernal dentro de mi cabeza, que me impide escribir.

¿Cuándo comenzó este ruido?

Esta mañana de abril,
disfruto el silencio,
los sonidos de una ciudad despertando,
se cuelan por mi ventana
sin siquiera pedir permiso,
Los autos avanzan más lento,
mientras la gente camina apresurada,
con sus mascarillas insertadas en el medio de la cara.
A lo lejos el silbato de alguien que aún controla el trafico, tras la ausencia de semáforos, el recuerdo que nos queda de un pasado octubre rojo, en Santiago.

El gato me mira desde el sillón, escuchando lo mismo que yo.
¿Qué pensará de todo esto?.
Para él son  sólo estímulos de una afuera que desconoce, que no extraña.
Algunos días es más curioso que otros y se asoma cerca de la ventana a mirar este espectáculo, como queriendo entender las piezas de esta metrópolis.
Se preguntará también, qué hago yo aquí, hace casi dos meses sin despegarme de su lado. Será que estará aburrido de mi?
Debo confesar que hay días que hasta yo mismo quisiera despegarme de mi, deshacerme de mi sombra por un par de horas.
Ayer traté de atraparla frente al espejo del salón,
Sostenerla como un rehén,
Mientras el reloj, poco amable
Me amenazaba con el paso de sus segundos
que no piensa devolverme.
Qué difícil es esto de estar todo el día contigo mismo!
Será que durante esta cuarentana, Alguien ya logró dominar este arte?...

Después de un largo silencio, una voz en mi cabeza susurra:Ahí comienza el ruido!.
Para evitar precisamente este lugar poco cómodo.
Si pudiera alienar el ruido: ¿Qué quisieras decirte hoy?
En mi caso, serían tantas cosas, pero temo que NO todas serían lindas de oír, tal vez por ello, es mejor silenciar.

..”No se puede encontrar paz, evitando la Vida”…




martes, 28 de abril de 2020

ABRIL 2020

Llevamos no se cuántos días de confinamiento,
hoy he vuelto a pelear con mi sombra
ahí frente al espejo del salón
traté de retenerla, como a un rehén.
¿Por qué siempre amar a otro es más fácil que amarse uno mismo?
Mi corazón se parece a esa vela solitaria
encima del escritorio, derretida
olvidada, mientras el reloj
poco amable y cruel
se burla de mi con cada tic tac,
en un tiempo enajenado
y desorganizado.


martes, 16 de julio de 2019

Te estaba esperando...

Te estaba esperando, más allá del invierno,
de la letra sin pulso de mi primera carta.
Te estaba esperando por los pasillos lentos,
de la flor que no quiso convertirse en almohada,
más allá del muchacho obligado a la locura.
Te estaba esperado,
detrás de las nubes y las calles,
de las hojas pisadas en otoño,
de las obras públicas rayadas con colores chillones,
de los comentarios de la gente.
Yo te estaba esperando,
por encima de todo lo que soy,
en los restaurantes que íbamos,
en los caminos que hicimos
y que yo deshice en soledad.
Con más prisa que el tiempo que huye,
más cerca de la luz y de la tierra,
Te estaba esperando.

miércoles, 8 de mayo de 2019

No hay marcha en Nueva York

Sentí la necesidad imperiosa de moverme hacia la Gran Manzana, como una especie de conexión cósmica que me decía en el oído: "Este es tu lugar en el mundo".

Me pregunto ahora: ¿Tenemos un lugar en el mundo?. ¿Es el mismo en el que nacimos? y si nunca te sentiste cómodo en él, sales a buscar un lugar, pues eso hice.

Y sí, Nueva York es una ciudad I N C R E I B L E. pero la conexión se me empezó a diluir, y comencé a sentirme cada vez más pequeño, muy lejos, en una gran ciudad que se impone por sobre el individuo.
Una ciudad que se impuso por sobre mí misme.




EXT. Union Square: 17.00 horas 
Camino a la plaza cerca de mi departamento, como todas las tardes, desde hace un par de meses, para tomar aire fresco, ya que en verano, el calor en esta ciudad puede ser sofocante y pese a tener aire acondicionado, lo pequeño del espacio termina por sofocarme aún más.
Vivo en la Avenida 14, entre la 1 avenida y la Segunda, han estado reparando la calles desde que llegué, el sonido siempre es desagradable. Paso por el Trader' Joe a comprar algún jugo orgánico para seguir la ruta.
Llegó a Union Square.
Me siento en la banca, se instala un chico a cantar, se llama Baptiste, adivino que es Francés, delgado, rubio, entonando covers en inglés, de canciones que todos hemos oído, más de alguna vez. Reconozco algo de Rihanna y tarareo al unísono, mientras pienso que me encanta el acento de los franceses cuando hablan inglés.
Deja la caja de la guitarra abierta para que la gente tire unos cuantos dólares después de oírlo.
Le sonrío, me sonríe de vuelta, me parece ameno, me siento en el paraíso.
Luego aparece de la nada un hombre alto, negro, dos veces el tamaño del cantante, directo al estuche de Baptiste, le quita todo el dinero que ganó hasta ahora.
Nadie hace nada.
Lo miro, me mira con cara triste, me acercó a depositar en su caja, el poco cash que tenía en mi bolsillo.
Recoge sus cosas y se va.


Al otro lado del parque, veo una chica guapa, de espaldas, bailando sola, me hace sentir alegre, la observo, al rato comienza a llorar, segundos más tarde se ríe a carcajadas, habla sola, sigue bailando, mientras una pareja de junkies discute sobre dónde pasaran la noche, ya que gastaron todo lo que tenían en la fiesta de anoche.

Ese también es el espíritu de esta ciudad. A nadie le importas un pepino.

"Es que acá hay que tener carácter". Me dijo alguien.

Pues bien, tal vez no tengo el carácter necesario, tal vez sólo idealizaba, por una sobre- exposición de años a la serie Sex and the City, lo cierto es que no hay "Carries" caminando en sus Manolos, tampoco hay MR Bigs, que te salven de algún imprevisto. Sólo estoy yo, en una pieza microscópica en Manhattan, sintiéndome desconectado.

Pero HEY!!! Alégrate mucha gente moriría por estar en tu lugar, incluso con la rata pequeña que acaba de escabullirse por las paredes.